Apelación Aconcagua Costa

Recientemente tuve la oportunidad en regresar a lo que alguna vez fue un proyecto vitivinícola, hoy por hoy los vinos de Aconcagua Costa sobresalen por su elegancia y frescura.

Fue Viña Errázuriz  quien tuvo la vision en plantar las primeras parras en el sector costero del valle del Aconcagua.  Las aún jóvenes parras ya están produciendo vinos notables. Son vinos que validan la apuesta que hizo Eduardo Chadwick por las rústicas tierras de esa parte del valle.

Cuando el proyecto recién se iniciaba, unos seis o siete años atrás, el riesgo de plantar viñas en esos cerros semiáridos de la Cordillera de la Costa, al norte del río Aconcagua, no era menor.

Hoy el paisaje allí es de gran belleza: las escarpadas colinas del campo están cubiertas de parras bien desarrolladas, de intenso verdor, de una elegancia unica en Chile.

Los vinos tienen su origen en dos sectores distintos del campo: los Single Vineyard provienen del viñedo Manzanar, más cercano a la costa, y los Arboleda, del viñedo Chilhué. Vinos son refinados y elegantes en la nariz, y en la boca muestran un gran frescor y muy gratas acidez.

 

SB SV Aconcagua Costa 2013_7

Intenso y elegante sobresaliendo notas cítricas  y frutas tropicales como maracuyá y guayaba. En boca es de textura suave y de gran volumen que conjugado con una refrescante acidez y sensación de mineralidad lo hacen un vino muy atractivo y refrescante.